La Danza del Venado y la Danza del Pascola son dos de las expresiones rituales más importantes del pueblo Yoreme-Mayo, originario del sur de Sonora y norte de Sinaloa.
Ambas danzas forman parte de una misma cosmovisión y se presentan tradicionalmente en ceremonias religiosas, fiestas patronales y, de manera especial, durante la Cuaresma y Semana Santa.
La Danza del Venado representa la relación sagrada entre el ser humano y la naturaleza. El danzante encarna al maaso (venado), animal fundamental para la subsistencia y espiritualidad del pueblo Mayo. A través de movimientos ágiles y silenciosos, el venado simboliza la vida silvestre, la fertilidad, el equilibrio ecológico y el respeto por los animales que dan su vida para alimentar a la comunidad. El sonido del tambor, el raspador y los tenábaris en los tobillos recrean el ambiente del monte y el latido de la tierra.
La Danza del Pascola, por su parte, representa al intermediario entre el mundo humano y el mundo espiritual. El pascola es un personaje festivo, sabio y burlón, que con su danza, música y palabra guía las ceremonias, protege el ritual y transmite enseñanzas a través del humor y la tradición oral. Porta una máscara de madera, sonajas y un cinturón de coyoles que marcan el ritmo de sus pasos.
Estas danzas fueron registradas por mí en el Pueblo Mágico de Álamos, Sonora, durante el Festival Cultural Alfonso Ortiz Tirado, uno de los encuentros artísticos más importantes del noroeste de México, donde la música, la danza y las tradiciones indígenas se encuentran para celebrar la riqueza cultural de la región.
Juntas, la danza del Venado y la del Pascola no son solo espectáculos, sino actos ceremoniales que preservan la identidad, la historia y el profundo conocimiento ecológico del pueblo Yoreme-Mayo, recordándonos la importancia de vivir en armonía con la naturaleza y de respetar las raíces culturales del noroeste de México.
CONOCE A LA MARIPOSA DE LOS TENABARIS
Polilla de Cuatro Espejos o Mariposa 4 Espejos (Rothschildia cincta)

